Perforar un pozo artesiano en un terreno pequeño
El espacio no se mide en metros cuadrados. Se mide en por dónde puede entrar la máquina.
A mucha gente le dijeron que no.
Que el terreno es muy chico. Que con la casa ya construida no se puede. Que la máquina no entra. Y ahí quedó la idea, guardada, junto con la de tener agua propia.
La posibilidad de perforar depende mucho más del acceso hasta el punto elegido que del tamaño total del terreno.
El espacio que hace falta para perforar un pozo artesiano no se mide en metros cuadrados de terreno. Se mide en el acceso: por dónde puede entrar el equipo hasta el punto donde va a ir el pozo. Ese acceso puede ser un pasillo lateral, un portón o un patio interior.
¿Cuánto espacio hace falta para perforar un pozo?
La pregunta parece de metros cuadrados y no lo es.
Un terreno muy grande con la única entrada tapada por una construcción puede ser más difícil que un lote chico con un pasillo libre hasta el fondo. Lo que define el trabajo no es el tamaño de la propiedad. Es el camino que tiene que recorrer el equipo desde la calle hasta el punto de perforación y el espacio que necesita para montarse una vez que llegó.
Por eso la respuesta nunca sale por teléfono. Sale mirando el lugar.
Por dónde entra la máquina hasta el pozo
Para perforar dentro de una propiedad, el equipo tiene que poder recorrer el acceso disponible, llegar hasta el punto elegido y trabajar ahí con seguridad. En un lugar con techos, aleros, cables y un portón angosto, cualquiera de esas tres cosas puede faltar.
En ESTEC trabajamos con maquinaria de perforación montada sobre orugas. Su sistema de desplazamiento permite maniobrar en espacios reducidos, atravesar accesos angostos y trabajar dentro de la propiedad sin desmontar estructuras para hacer entrar un camión.
En la práctica, la perforación es viable en jardines internos, patios traseros, garajes y estacionamientos con techo, pasillos laterales y espacios entre construcciones vecinas.
Dos situaciones que resolvimos y que se repiten bastante.
El cliente quería el pozo en el fondo y la casa estaba en el medio
Con una perforadora convencional, llegar hasta ese punto habría significado desmontar el portón o intervenir la pared del fondo. Las dos opciones significaban romper.
Entramos por el garaje, atravesamos la casa hasta el fondo y perforamos donde el cliente lo quería. No se tocó el portón ni la pared.
El único lugar libre era el frente
Otra propiedad no tenía patio ni fondo disponible. Lo único que quedaba era ese espacio angosto entre el portón y la puerta de la casa, ese que casi nadie cuenta como espacio.
Y el pozo debía quedar dentro de la propiedad. Entramos por el portón, nos acomodamos en ese espacio y el pozo quedó donde tenía que quedar.
¿Pensás que en tu terreno no se puede perforar?
Es la conclusión más común entre quienes ya tienen la casa terminada. Y se entiende: cuando alguien imagina una perforadora, imagina un camión grande maniobrando en un terreno abierto. Con el patio hecho, el quincho levantado y el portón angosto, esa imagen no entra en la cabeza.
En muchas propiedades no hace falta romper muros ni modificar accesos para llegar hasta el punto de perforación. El equipo llega, trabaja ahí y se retira. El pozo queda donde tiene que quedar y la propiedad sigue como estaba.
Qué pasa con el barro y con lo que está alrededor
Son las dos preguntas que casi nadie hace en voz alta y casi todos piensan.
El material que sale de la perforación
Perforar saca material del subsuelo. Ese material sale con agua y hay que retirarlo, esté donde esté el pozo. En una propiedad terminada, además, hay que dejar todo como estaba.
Ese material se carga en un contenedor y se retira de la propiedad. Después se lava todo: el piso, la vereda, la pared, hasta el asfalto. La obra termina cuando el lugar queda como estaba.
Lo que está cerca del pozo
Antes de empezar cubrimos todo lo que está alrededor: paredes, murallas, revestimientos, ventanas, vidrios, plantas, muebles de exterior y cualquier detalle de la propiedad que pueda alcanzar el material de la perforación.
La máquina no se apoya en ninguna estructura de la construcción. Por eso puede trabajar cerca de una pared sin comprometerla.
Qué se define durante la visita técnica
Antes de comprometer nada vamos al terreno. La visita responde cuatro cosas.
- Por dónde entra el equipo. El recorrido desde la calle hasta el punto de perforación y qué hay en el camino.
- Dónde conviene ubicar el pozo. No siempre es donde el propietario lo imaginaba. Influyen el acceso, la distancia a las construcciones y a dónde va a ir el tanque.
- Hasta dónde llega la instalación. Si el sistema queda bombeando a boca de pozo o conectado al tanque y automatizado.
- Con qué documentación hay que arrancar. Qué presentás vos y qué preparamos nosotros.
De esa visita sale el proyecto. Y si el acceso necesita alguna solución particular, se define ahí, con el terreno delante, antes de que exista un presupuesto.
Que te hayan dicho que no se puede no significa que no se pueda. Significa que hay que mirar el acceso.
La única forma de saberlo es mirando tu terreno.
SOLICITÁ UNA EVALUACIÓN TÉCNICA
Una evaluación técnica define dónde tu propiedad admite un pozo, por dónde entraría el equipo y hasta dónde puede llegar la instalación. Se hace en el lugar, antes de hablar de números.
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¿Cuánto cuesta un pozo artesiano en Paraguay? Requisitos para perforar un pozo artesiano en Ciudad del Este ¿Pozo artesiano o semiartesiano?Contenido elaborado por el equipo técnico de ESTEC Pozos Artesianos, con base en la experiencia de campo y los procedimientos que aplica nuestra empresa en sus obras.